SAVIA NUEVA EN EL PROYECTO DE VOLUNTARIADO SOCIOEDUCATIVO

Escrito el Nov 28, 2013 en Actualidad, Proyectos | 0 comentarios

SAVIA NUEVA EN EL PROYECTO DE VOLUNTARIADO SOCIOEDUCATIVO

APOYO AL ESTUDIO DE NIÑOS CON DIFICULTADES EN EL RENDIMIENTO ESCOLAR

Berta Marco, voluntaria

Cuatro años de veteranía avalan esta actividad (el proyecto comenzó en septiembre de 2010) ofrecida a la Comunidad de Madrid entre sus opciones de voluntariado (Portal del Voluntariado de la Comunidad de Madrid). Promovida por un grupo de personas jubiladas, y ahora enriquecida con grupos de jóvenes universitarios animados por el deseo de dar algo de su tiempo a los que más lo necesitan, tiene su incidencia en tres centros escolares de tres distritos castizos de la ciudad de Madrid, caracterizados por su alto número de alumnado inmigrante que, al integrarse en el Sistema Educativo Español, se sienten con carencias importantes para seguir el ritmo escolar.

Una inesperada avalancha de voluntarios y voluntarias, jóvenes con carreras acabadas y aún sin trabajo, o en los últimos años de especialidad, se han sumado recientemente a este voluntariado a través de la web de la Comunidad de Madrid en la que la Fundación Castroverde , entre otros cincuenta programas, incluye su propuesta. El grupo se caracteriza por su fácil integración en las tareas requeridas y su excelente relación con el resto de voluntarios y voluntarias ya jubilados. Hay que tener en cuenta que cada voluntario/a pasa una entrevista antes de comenzar sus tareas en la que se valoran sus actitudes y posibilidades; a su vez, recibe una información detallada de lo que pretende el proyecto en su conjunto; ambas cosas ponen los cimientos necesarios para una buena colaboración mutua.

Los voluntarios prestan una atención personalizada a alumnos de Educación Primaria con edades comprendidas  entre los tres y los trece años, mayoritariamente inmigrantes.Las áreas que se trabajan preferentemente, son las básicas, lengua y matemáticas, sin olvidar el aprendizaje del castellano por parte de niños de otras lenguas nativas. Y, por la importancia que le concede la Comunidad de Madrid en sus programas bilingües, el refuerzo del Inglés concentra también muchas energías.

 

 FORMACIÓN DE LOS VOLUNTARIOSvoluntarios

El proyecto contempla la formación de los voluntarios en un doble sentido. Lo que respecta al voluntariado, lo facilita la Comunidad de Madrid a través de un programa de cursos al que las personas que están en el proyecto se incorporan en la medida de sus posibilidades. Y, además, la Fundación Castroverde ofrece a los voluntarios implicados en este programa, una formación en Pedagogía Social en encuentros que tienen lugar un par de veces al año. Otras convocatorias van orientadas a la cohesión del grupo y al seguimiento de actividad de los voluntarios.

Los jóvenes voluntarios, antes de lanzarse a la palestra, han participado ya en una sesión de trabajo en torno al aprendizaje por competencias que ha desarrollado Carmen Llopis Plá, investigadora del IEPS (Instituto de Estudios Pedagógicos Somosaguas). El objetivo de este encuentro ha sido conocer esta línea de innovación educativa y sacar las consecuencias que de ella se derivan para la ayuda a los inmigrantes en las clases de apoyo.

Otros temas desarrollados con anterioridad han tratado sobre Contenido y objeto de la Pedagogía Social, para el que fue invitada la Profesora de la UNED Gloria Pérez Serrano, y Autoestima y Resiliencia que impartió la Profesora de la Complutense Mª Pilar de Oñate y García de la Rasilla.

TRES CENTROS ESCOLARES QUE APUESTAN POR LA INTEGRACIÓN

El Colegio San Antonio, situado en el Distrito de Tetuán, en la popular calle de Bravo Murillo, centro católico concertado, con varios premios de la Comunidad de Madrid, por su acción social e integradora, alcanza casi el cien por cien de alumnado inmigrante; dentro de este colectivo, la variedad es muy grande en lo que se refiere a países de procedencia, culturas y religiones con cada vez más incidencia del oriente y de países árabes.

Caracteriza a este centro una excelente relación entre el grupo de voluntarios y los directivos del centro, lo cual hace la tarea fácil y gratificante. Hay dos grupos de ayuda bastante numerosos, uno de apoyo escolar a alumnado de 3º y 4º de Primaria y otro de Inglés. En Inglés se imparten dos niveles, uno de refuerzo básico y otro que llamaríamos de “excelencia”. La necesidad de afianzar esta lengua se debe a que los alumnos, al acabar 6º, han de insertarse en otros colegios de la zona que requieren un alto nivel de Inglés por lo que el voluntariado apunta tanto al dominio básico de la lengua como a facilitar un buen nivel a todos los que potencialmente puedan conseguirlo.

El Colegio Luz Casanova, pertenece a la red de colegios católicos de la Fundación Educación y Evangelio. Es un colegio concertado que se encuentra en el distrito de Arganzuela, al sur de Madrid. La tarea que hacen las personas voluntarias en este centro va orientada hacia el aprendizaje del castellano por parte de los niños chinos de tres a nueve años para hacer posible su integración escolar, actividad muy valorada tanto por los padres de los niños a los que se atiende, como por la dirección y profesorado del centro. El clima de intercambio es muy constructivo y cordial.

El Colegio María Inmaculada,  dirigido por la Congregación de las Hijas de la Caridad, es un centro concertado, con una población de mil cien alumnos/as  de Infantil a Bachillerato. Pese a estar situado en el céntrico barrio de Chamberí,  acoge a una población de veintiséis nacionalidades, lo que supone una riqueza y todo un reto  de acogida e integración.  La actividad de apoyo por parte de la Fundación Castroverde se empezó el curso 2012-2013, con grupo de voluntarios en su mayoría profesores jubilados y algún joven, apoyando a niños de 5º, 6° y 1° de ESO principalmente en lengua y matemáticas. La evaluación de fin de curso, muy positiva por parte del coordinador del centro, animó al grupo de voluntarios a seguir en la brecha.

El total de voluntarios en los tres centros durante el curso 2013-2014 es de 41


EL AIRE DE LOS NUEVOS VOLUNTARIOS/AS  pareja de voluntarios

Carlos es azafato. Actualmente tiene un trabajo intermitente en un par de compañías aéreas, una de ellas, Air Europa. Él mismo expresa cómo ha llegado a ser voluntario en al Colegio San Antonio:

La idea de colaborar como voluntario surgió a raíz de acabar mi contrato de trabajo en septiembre del presente año. Dado que iba a estar sin trabajar hasta diciembre, pasaron por mi cabeza muchas ideas acerca de en qué invertir el tiempo libre del que iba a disponer: descanso, viajes, cursos de formación… Y entre ellas, surgió la duda de si sería capaz de hacer algo más productivo y que me hiciera sentir bien, como ayudar a los demás de forma desinteresada.

En la web de la Comunidad de Madrid encontró la información del voluntariado de la Fundación Castroverde y le atrajo su propuesta de ayuda a niños en etapa escolar:

Entre muchas ofertas, topé con la opción de ayudar a niños en centros escolares. Sin dudarlo un momento, y tras abrírseme los ojos de par en par, dije en alto: “¡ésta!”. No con ello quiero decir que sea la más cómoda o la menos difícil; pero quizás sí la más agradecida a mi ver.
Un diálogo rápido, por llegar a última hora, le permitió conocer el campo:

Me puse en contacto con el teléfono de contacto que proporcionaban y, tras hablar con diferentes personas… ¡Zas! Allí estaba yo: sentado frente a María Jesús en una cafetería adyacente al colegio disfrutando de una buena compañía y de un par de cafés mientras intercambiábamos nuestras impresiones y valorábamos mi colaboración como profesor de refuerzo de inglés. Ella confió en mí, y me invitó a formar parte de la clase de esa tarde. A lo cual yo me mostré un poco tenso: ya que no iba mentalizado de quedarme ya ese mismo día.

Se tiró a la piscina sin dudarlo

Sin más preámbulos, subimos a las aulas y entramos en el aula en el que 6 niños de 6º de Primaria esperaban deseosos a que “el nuevo profe” se presentara y dijera de dónde venía y quién era. El interés de los niños en clase fue máximo. Celio no paraba de decir que se lo sabía todo, y de hacerse el “gallito” ya que era el único chico de la clase, Lucía se mostraba más tímida; pero poco a poco se iba soltando; otra de las niñas pronunciaba como si de una película en versión original se tratara… “Un éxito Carlos” – dijo María Jesús al finalizar la clase.
Y el tiempo se le pasó “volando”

La verdad es que la tarde se me pasó volando, como si dentro de un avión estuviese. Pero en esta ocasión, los pasajeros eran mucho más agradecidos. Les había encantado el servicio a bordo y se lo habían pasado fenomenal. La obra de Cenicienta que habíamos estado preparando (en la clase de Inglés) prometía ser un éxito cuando la representaran ante sus compañeros.

Tras un mes en este colegio, y viviendo esta experiencia, la resumiría en dos palabras: “IM-PRESIONANTE” jajajaja!!

Carlos Jiménez



María Jesús García Sánchez, Coordinadora del grupo de voluntarios del Colegio San Antonio.


 

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